INCENDIO EN LA COMARCA DE CALATAYUD. ALGO ARDE A PODRIDO EN CELTIBERIA

Este terrible incendio tiene un origen rocambolesco: una empresa internacional supuestamente «ecológica» (gestiona huella de carbono) desata el infierno tras un aviso en la ola de calor de junio que quemó 25 ha. Son muchas las preguntas que se suscitan a partir de esta catástrofe (y que se plantea el valiente editorial de El Alto Jalón) que ha arruinado un puñado de pueblos para los años venideros. Moros, una de las joyas del urbanismo mudéjar de la Celtiberia (en la foto), ha estado a punto de desaparecer en el fuego….Detrás de estas actividades que vienen de fuera hay un modelo de desarrollo colonialista y extractivo en el que el territorio despoblado es utiizado para intereses globalizados mientras sigue el abandono, la marginalización, el envejecimiento y la despoblación.

https://www.elaltojalon.es/texto-diario/mostrar/3830059/declarado-incendio-forestal-bubierca

CELTIBERIA SE SUMA AL CENTENARIO DEL MARQUÉS DE CERRALBO

Se scuceden a lo largo del verano numerosos actos desarrollados en los lugares donde Don Enrique Aguilera y Gamboa descubrió las entrañas arqueológicas de la civilización celtibérica. La AAC se suma a estos actos en su organización, como los desarrollados en Monreal de Ariza y el IV Encuentro de la Celtiberia Literaria y Creativa de Gotor, en donde se entregará la tésera de hospitalidad de nuestra asociación al Marqués de Cerralbo, representado por al actual directora del Museo Cerralbo de Madrid, la soriana Carmen Jiménez.

PROGRAMA DE ACTOS DEL CENTENARIO EN LAS DISTINTAS SEDES: https://www.culturaydeporte.gob.es/mcerralbo/actividades/centenariomuseocerralbo.html

IV ENCUENTRO DE LA CELTIBERIA LITERARIA Y CREATIVA

TOMANDO EL PULSO CREADOR DE UN PAÍS IMAGINADO

El Encuentro de la Celtiberia Literaria alboreó el último fin de semana de septiembre de 2018 con un olfato profético: dos de sus participantes, Manuel Vilas e Irene Vallejo, se convertirían en fenómenos literarios internacionales. Pero el objetivo de este humilde evento es dar voz a todos los creadores -por eso hemos añadido el adjetivo “creativa” de la Celtiberia- o que la aborden en su obra. Aquí tienen cabida músicos, historietistas, fotógrafos, artistas plásticos o de cualquier disciplina creativa más allá de la literatura que lo alumbró; valoramos su compromiso y su calidad, independientemente del grado de celebridad.

Llevamos ya cuatro ediciones, habiendo superado la maldición de continuidad que planea sobre las iniciativas culturales en nuestro país, la marginalidad rural y hasta la pandemia que nos obligó a suspender la edición de 2020. Aquí estamos de nuevo, un septiembre más y con más ánimo, gracias al apoyo del Ayuntamiento de Gotor y de la Comarca del Aranda, con el respaldo de la Asociación de Amigos de la Celtiberia y de patrocinadores, participantes y asistentes. Cultura de encrucijadas creativas en esta gran encrucijada que es la Celtiberia, el país fronterizo de las cuatro culturas que el marqués de Cerralbo empezó a explorar hace más de una centuria en sus entrañas arqueológicas.

       EL MARQUÉS DE CERRALBO, ADELANTADO DE LA ARQUEOLOGÍA CELTIBÉRICA

Desde la Asociación Cultural Amigos de la Celtiberia entregamos anualmente el galardón “Tésera de hospitalidad” (utilizado por los celtíberos para sellar pactos y hermanamientos) a personas, instituciones o colectivos ciudadanos que se hayan distinguido en el compromiso con nuestras tierras, vaciadas pero llenas de patrimonio ecocultural. La primera fue para el recientemente desaparecido escritor y fotógrafo bilbilitano José Verón Gormaz (2019), de incuestionable mérito y compromisos con nuestra tierra, y el pasado año la recibió la Asociación de Amigos de Sarnago, destacando su heroica labor para revivir un pueblo despoblado de las Tierras Altas de Soria. Este año se la dedicamos a una institución que celebra el centenario de la muerte de su fundador, Don Enrique Aguilera y Gamboa. La recogerá la soriana Carmen Jiménez, directora del Museo Cerralbo como más claro exponente del legado y de la difusión de la obra de don Enrique.

Este aristócrata carlista, defensor de esos fueros y bienes del común cuya abolición y desamortización avocó a la decadencia a las tierras de la antigua Celtiberia, protagonizó un cambio de rumbo con respecto a la concepción de la arqueología del siglo XIX. Impulsor de la Ley de Excavaciones de 1911, por vez primera se consideran los yacimientos y materiales arqueológicos como Patrimonio Nacional; él mismo, con encomiable consecuencia, selló este empeño en su última voluntad: legó todas sus colecciones, de incalculable valor, a la nación española. Los celtíberos de hoy, fieles al espíritu hospitalario y agradecido de nuestros ancestros, reconocemos su trabajo con esta tésera.