IV ENCUENTRO DE LA CELTIBERIA LITERARIA Y CREATIVA. GOTOR (ZARAGOZA), 24 Y 25 DE SEPTIEMBRE DE 2022. CRÓNICA GRÁFICA

Presentación del IV Encuentro. De izda. a dcha., Manuel Martínez-Forega, coordinador del Encuentro; José Ángel Calvo, alcalde de Gotor y presidente de la Comarca del Aranda; Javier Hernández, coordinador del Encuentro.
Mesa de lectura de narrativa. De izda. a dcha.: J. Á. González Sainz, Fernando J. Palacios León, Rosa Martínez, Begoña Fidalgo y Abel Hernández
González Sainz y Palacios León.
Fidalgo y Hernández
Conferencia «Gastronomía de la Celtiberia» a cargo de Pilar Pozuelo.
Pilar Pozuelo
Pilar Pozuelo
Charla Trascendencia de la figura del marqués de Cerralbo, pionero de la arqueología en el paisaje celtibérico a cargo de Marta Chorda (arqueóloga) y Carmen Jiménez (directora del Museo Cerralbo de Madrid). Marta Chordá (izda.) y Carmen Jiménez (dcha).
Marta Chordá
Carmen Jiménez
Marta Chordá y Carmen Jiménez
Ángel Muñoz (geógrafo); Marisa Tajada (realizadora de cine y de teatro) y Vicente Chueca (etnógrafo). Charla tras la proyección del corto El rebollo, dirigido por Marisa Tajada.
Tajada y Chueca
Muñoz y Tajada
Celtiberia, espacio privilegiado para la fuga mundi. Coloquio en torno al ensayo La vida pequeña de J. Á. González Sainz. De izda. a dcha.: Javier Hernández, J. Á. González Sainz y Fermín Herrero.
González Sainz y Herrero
Hernández y González Sainz
González Sainz y Herrero
Entrega de la tésera de honor celtibérica a la figura del marqués de Cerralbo. Recoge la tésera Carmen Jiménez (directora del museo Cerralbo). A la izquierda, José Ángel Calvo (alcalde de Gotor); en el centro, Marta Cordá (arqueóloga).
Lectura de la laudatio a cargo de la arqueóloga Marta Chordá
Carmen Jiménez (directora del museo Cerralbo) muestra la tésera de honor
Celtiberia musical a cargo de El Galgo: Irene Guillén (bajo); Jesús López (guitarra y voz) y David Francisco (percusión)
Irene Guillén
Jesús López
David Francisco
El Galgo. Grupo de la celtíbera Contrebia Belaiska
Visita teatralizada al convento dominico de la Consolación a cargo del actor Jesús Pescador. Aquí, en el papel de monje inquisidor.
Jesús Pescador como monje inquisidor
Jesús Pescador como monje inquisidor
Jesús Pescador representando a Antonio Pérez, secretario personal de Felipe II
Jesús Pescador como Antonio Pérez
Jesús Pescador como pastor relator oral
Jesús Pescador como pastor relator oral
Mesa de lectura poética. De izda. a dcha.: Fermín Herrero, Octavio Gómez Milián, Celia Carrasco Gil y Nacho Escuín
Celia Carrasco Gil
Fermín Herrero
Nacho Escuín
Octavio Gómez Milián
Coloquio en torno a Historias de la Alcarama de Abel Hernández, con Javier Hernández (izda.), Abel Hernández (centro) y Manuel Martínez-Forega (dcha.)
Abel Hernández
Hernández, Hernández y Martínez-Forega
Entrega del los galardones del III Premio de Microrrelatos «Amigos de la Celtiberia». De izda. a dcha.; Jorge Cristóbal Val (ganador en categoría juvenil); José Antonio Gago Martín (ganador en categoría general); y Mª José Sáenz Rodriguez, presidenta del jurado.
José Antonio Gago Martín
Jorge Cristóbal Val
Mª José Sáenz Rodríguez

Textos ganadores del III Premio de Microrrelatos Amigos de la Celtiberia.

Categoría general: Los recursos naturales, de José Antonio Gago Martín

José Antonio Gago Martín

LOS RECURSOS NATURALES
Todo empezó en la sobremesa cuando Marcial, que siempre le saca tres pies al gato,
propuso que había que traer a un sabio para que diera una conferencia en el pueblo. En
estas tierras la población es escasa y descarriada y no es fácil reunirla. Habíamos creado
la asociación cultural para tener una excusa para reunirnos a hablar de nuestras cosas
alrededor de una buena comida y unos vinos, pero, claro, si era una asociación cultural a
lo mejor tenía razón Marcial y la conferencia no era tan mala idea.
Buscamos más allá de las fronteras de la Celtiberia y encontramos a un catedrático
de la Universidad de Zaragoza que nos dijeron que era un pozo de sabiduría.
Acordamos que nos platicara sobre el mejor modo de aprovechar nuestros recursos.
Siempre es bueno, estábamos otra vez de acuerdo con Marcial, que alguien de fuera nos
muestre otro punto de vista, porque quizá los árboles no nos dejen ver el bosque.
Después de la comida llevamos a aquel sabio, que se llamaba don Aurelio, a dar un
paseo por los alrededores del pueblo. Vio unas matas de higuera salvaje y se empeñó,
contra nuestro consejo, en darse un atracón de higos morados.
Todo el mundo sabe, menos don Aurelio, que esos higos tienen unos pelillos
urticantes que, si no los pelas, te ponen la lengua tan hinchada que no te cabe en la boca.
Cuando llegó la hora de la charla y el conferenciante se subió al estrado estaba la
Casa de Cultura abarrotada. Esperábamos, ansiosos, que aquel sabio nos iluminara con
sus palabras, pero cuando empezó a hablar no entendimos casi nada:
—Uenass ardes, ciento muxo mi amendable odadodia pedo dengo a degua inxada
y…
Marcial estaba decepcionado porque «una fatal contingencia» había deslucido el acto
y nos había privado de los buenos consejos que aquel sabio podía habernos aportado
para mejorar nuestra vida cotidiana. Sin embargo los demás estábamos encantados y lo
único que nos pesaba era no haber traído antes la cultura al pueblo, ahora que sabíamos
que era una cosa tan divertida.

Categoría juvenil: En el siglo II a. C., de Jorge Cristóbal Val.

Jorge Cristóbal Val

EN EL SIGLO II a.C.
Un grupo de adolescentes paseaba por las estrechas calles de su pueblo, Calatorao, cuyo origen se remonta a un pasado celtíbero de inequívoco y sonoro nombre: Nertóbriga.
Caminaron hasta un inmenso campo yermo, estéril, seco; ese día hacía un calor sofocante. El terreno mostraba cientos de extraños restos que parecían muy antiguos, pero entre ellos destacaban unos cuantos que habían atraído particularmente la atención de los chicos.
Sandra fue la primera en darse cuenta de la rareza de tales restos, y es que Sandra era una chica a la que le gustaba investigar y descubrir nuevas cosas. Y se fijaba en todo.
Jorge, Emma y Álex todavía no los habían identificado a pesar de su tamaño. Sandra les orientó y en seguida prestaron atención a sus explicaciones. Se trataba de varios huesos nunca antes vistos. Concretamente, había cuatro; ¿por qué cuatro? Cada uno cogió un hueso y quisieron encontrarle una forma reuniéndolos todos. De repente ocurrió algo que ninguno había imaginado, los huesos los transportaron inmediatamente a otra época, al siglo II a. C., frente a una ciudad antigua.
Nuestros personajes se extrañaron mucho. Aparecieron en la entrada de una población y vieron un indicador en el que se leía: “NUMANCIA, PUEBLO CELTÍBERO”.
Sandra, Jorge, Emma y Álex entraron en esa población, que estaba muy protegida: amurallada y con torres defensivas. Siguieron adelante y se dieron cuenta de que había una calle principal y que, siguiéndola, se distribuía en otras calles secundarias. Durante su visita, vieron muchos objetos y armas que estaban elaborados con hierro, ya que el hierro era muy popular en los pueblos celtíberos. También destacaba la cerámica. Los celtíberos tenían su propio lenguaje y sistema de escritura y lo reproducían en planchas de bronce y otros metales. Su sociedad tenía estructura militar, pero también destacaba la artesanía, la cerámica y el comercio con otros pueblos vecinos.
Los adolescentes se cruzaron con una señora que los invitó a su casa (notó en sus caras que estaban muertos de hambre). La casa era humilde y tenía un sótano, cocina y una habitación, todo bajo un techo de vigas de madera cubierto de paja.
Repuestos del cansancio y del hambre, Sandra, Jorge, Emma y Álex dieron por finalizada su visita a Numancia.
Recogieron de nuevo los huesos y, alineándolos como lo habían hecho la primera vez, regresaron a su tierra y a su tiempo, recordando con satisfacción la experiencia que habían tenido con una cultura que era y es muy importante para comprender hoy la nuestra.

III PREMIO DE MICRORRELATOS «AMIGOS DE LA CELTIBERIA»

Acta del jurado

La Asociación de Amigos de la Celtiberia convocó la III edición del premio de microrrelatos cuyo fallo emitió el jurado el pasado 12 de septiembre y que se hace público hoy, en vísperas de la ceremonia de entrega de los diplomas correspondientes que tendrá lugar el próximo 25 de septiembre en Gotor, con ocasión de la IV edición del Encuentro de la Celtiberia Literaria y Creativa.

La convocatoria de este premio ha ido captando progresivamente el interés de los escritores, presentándose 101 originales en categoría general y 26 trabajos en categoría juvenil.

Próximamente se harán públicos en este mismo medio los dos microrrelatos ganadores.

CELTIBERIA EN EL TERRITORIO DEL ARANDA: III JORNADAS DE RECREACIÓN HISTÓRICA

Desde la última celebración en septiembre de 2016, por fin este año se han celebrado los días 3 y 4 de septiembre las III Jornadas de recreación histórica: Celtiberia en el territorio del Aranda en las localidades de Aranda del Moncayo, Cetina y Oseja. Ha habido batallas, talleres, charlas, presentaciones de libros (Guía turística de la Celtiberia), una boda celtibérica, música y comidas de hermandad entre celtíbros y visitantes.

Información y programa detallado en: https://www.turismodearagon.com/agenda-aragon/jornadas-de-recreacion-historica-celtiberia-en-el-territorio-del-aranda/

CELTIBERIA SE SUMA AL CENTENARIO DEL MARQUÉS DE CERRALBO

Se scuceden a lo largo del verano numerosos actos desarrollados en los lugares donde Don Enrique Aguilera y Gamboa descubrió las entrañas arqueológicas de la civilización celtibérica. La AAC se suma a estos actos en su organización, como los desarrollados en Monreal de Ariza y el IV Encuentro de la Celtiberia Literaria y Creativa de Gotor, en donde se entregará la tésera de hospitalidad de nuestra asociación al Marqués de Cerralbo, representado por al actual directora del Museo Cerralbo de Madrid, la soriana Carmen Jiménez.

PROGRAMA DE ACTOS DEL CENTENARIO EN LAS DISTINTAS SEDES: https://www.culturaydeporte.gob.es/mcerralbo/actividades/centenariomuseocerralbo.html

IV ENCUENTRO DE LA CELTIBERIA LITERARIA Y CREATIVA

TOMANDO EL PULSO CREADOR DE UN PAÍS IMAGINADO

El Encuentro de la Celtiberia Literaria alboreó el último fin de semana de septiembre de 2018 con un olfato profético: dos de sus participantes, Manuel Vilas e Irene Vallejo, se convertirían en fenómenos literarios internacionales. Pero el objetivo de este humilde evento es dar voz a todos los creadores -por eso hemos añadido el adjetivo “creativa” de la Celtiberia- o que la aborden en su obra. Aquí tienen cabida músicos, historietistas, fotógrafos, artistas plásticos o de cualquier disciplina creativa más allá de la literatura que lo alumbró; valoramos su compromiso y su calidad, independientemente del grado de celebridad.

Llevamos ya cuatro ediciones, habiendo superado la maldición de continuidad que planea sobre las iniciativas culturales en nuestro país, la marginalidad rural y hasta la pandemia que nos obligó a suspender la edición de 2020. Aquí estamos de nuevo, un septiembre más y con más ánimo, gracias al apoyo del Ayuntamiento de Gotor y de la Comarca del Aranda, con el respaldo de la Asociación de Amigos de la Celtiberia y de patrocinadores, participantes y asistentes. Cultura de encrucijadas creativas en esta gran encrucijada que es la Celtiberia, el país fronterizo de las cuatro culturas que el marqués de Cerralbo empezó a explorar hace más de una centuria en sus entrañas arqueológicas.

       EL MARQUÉS DE CERRALBO, ADELANTADO DE LA ARQUEOLOGÍA CELTIBÉRICA

Desde la Asociación Cultural Amigos de la Celtiberia entregamos anualmente el galardón “Tésera de hospitalidad” (utilizado por los celtíberos para sellar pactos y hermanamientos) a personas, instituciones o colectivos ciudadanos que se hayan distinguido en el compromiso con nuestras tierras, vaciadas pero llenas de patrimonio ecocultural. La primera fue para el recientemente desaparecido escritor y fotógrafo bilbilitano José Verón Gormaz (2019), de incuestionable mérito y compromisos con nuestra tierra, y el pasado año la recibió la Asociación de Amigos de Sarnago, destacando su heroica labor para revivir un pueblo despoblado de las Tierras Altas de Soria. Este año se la dedicamos a una institución que celebra el centenario de la muerte de su fundador, Don Enrique Aguilera y Gamboa. La recogerá la soriana Carmen Jiménez, directora del Museo Cerralbo como más claro exponente del legado y de la difusión de la obra de don Enrique.

Este aristócrata carlista, defensor de esos fueros y bienes del común cuya abolición y desamortización avocó a la decadencia a las tierras de la antigua Celtiberia, protagonizó un cambio de rumbo con respecto a la concepción de la arqueología del siglo XIX. Impulsor de la Ley de Excavaciones de 1911, por vez primera se consideran los yacimientos y materiales arqueológicos como Patrimonio Nacional; él mismo, con encomiable consecuencia, selló este empeño en su última voluntad: legó todas sus colecciones, de incalculable valor, a la nación española. Los celtíberos de hoy, fieles al espíritu hospitalario y agradecido de nuestros ancestros, reconocemos su trabajo con esta tésera.

SARNAGO, “LA ALDEA GALA” DE TIERRAS ALTAS DE SORIA CELEBRA BELTAINE

EL SÁBADO 30 DE ABRIL LA FIESTA SE MEZCLARÁ CON LA REIVINDICACIÓN DE VIVIENDAS EN LA ESPAÑA RURAL 

Convocan:   Asociación de Amigos de la Celtiberia y Asociación de Amigos de Sarnago.

    Colaboran Diputación de Soria y Ayto de San Pedro Manrique.

Los resistentes de Sarnago han sido capaces de una hazaña comparable a la de Asterix. No vencieron a los romanos, pero sí a la ruina que amenazaba su pueblo sentenciado por el ICONA en la década de 1950. La Asociación de Amigos de Sarnago ha sido fundamental en este empeño sostenido desde hace cuarenta años. Ahora, tras dos largos años de triste pandemia, el exorcismo revivificador se llama Beltaine, la fiesta de la primavera de la civilización céltica que luego fueron asimiladas por los “mayos” y otros ritos en la cultura rural tradicional, revivirán en las Tierras Altas de Soria. Música, camaradería, comidas, danza, libros, conferencias, ritos y diversión estarán presentes otro año en otra aldea que pondremos en el mapa durante al menos un día… Los organizadores, Asociación de Amigos de Sarnago y Asociación de Amigos de la Celtiberia, quieren también añadir un sentido reivindicativo a la celebración. Los indicadores que radiografían el estado de los territorios la antigua Celtiberia son de sobra conocidos y apuntan hacia el colapso. No queremos hacer más retórica con esto. Sobran palabras y faltan hechos. Por eso apostaremos por una revitalización rural que empieza con la disponibilidad de viviendas, que será el leitmotiv reivindicativo de esta jornada festiva y que se tratará en una sesión.Por eso, simbólicamente vamos a plantar un roble en la dehesa, a la manera de los tradicionales mayos que pretendían fecundar la tierra y propiciar buenas cosechas. Ahora no necesitamos trigo, necesitamos gente y casas para los que vengan.

Todos aquellos que quieran sumarse a la fiesta, siempre reivindicativa, están invitados. La hospitalidad celtíbera está a prueba de todo y no faltará un trozo de carne (el jabalí de Asterix será cordero) y un buen vaso del vino de la Celtiberia.

Beltaine

Las celebraciones comenzaban con la Noche de Walpurgis, encendiéndose hogueras que se apagaban al día siguiente (Beltaine) para encender un simbólico fuego nuevo. Esa noche, en la que como en la que precede a Samhain (la otra gran festividad celta del 1 de noviembre ahora divulgada desde el Imperio como Halloween) vagaban los espíritus, ha sido advocada frecuentemente por el cine de terror. Beltaine (1 de mayo) es una fecha simbólica, fundamental en el calendario celta (más perfecto todavía que el actual gregoriano, como prueba el bronce de Coligny) en el centro de la “Edad del Roble”. Las celebraciones giraban en torno a la naturaleza, ya que la religión celta tenía un preponderante sesgo panteísta.

Estos cultos a la Naturaleza (La Fuente de Vida, la Fuente de Todas las Cosas) fueron recreados con potente sentido mítico en El Druida, de Morgan Llyvelyn, quien pone en boca de Anvar estas palabras:

Más tarde descubriría que los romanos afirmaban que adorábamos a los árboles, pero los romanos sólo ven la superficie de las cosas. Los druidas no adoramos a los árboles, sino que adoramos entre los árboles y con los árboles. Todos juntos adoramos a la Fuente”.

También han quedado testimonios históricos de estas celebraciones primaverales, como éste recogido por John Ramsay en las Islas Británicas durante el siglo XVI:

 “igual que el otro culto público de los druidas, la fiesta de Beltane, creemos que se ejecutaba sobre collados y cerros. Ellos pensaban que era degradante para aquel cuyo templo es el universo, suponer que morase en cualquier casa hecha con las manos. Por esta razón los sacrificios eran ofrendados al aire libre, con frecuencia sobre las cimas de las colinas, donde se les ofrecía el panorama más grandioso de la naturaleza y donde estaban más cercanos a la sede el calor y el orden”.

Tugaimid cuireadh duit ceiliúradh a dhéanamh ar an mBealtáin i bráithreachas agus i síocháin le pobail Cheilteacha uile an domhain

Os invitamos a celebrar Beltane en hermandad y paz con todos los pueblos celtas del mundo

PROGRAMA DE ACTOS.

Sábado, 30 de abril

11’00-11’30 horas:  Recepción de participantes en la plaza del pueblo.

11’30 horas: Debate sobre la vivienda en la Celtiberia rural: medidas para la revitalización, conducido por Ángel Muñoz (AAC) y José María Carrascosa (AAS). Plaza del pueblo (si lloviera se trasladaría, como otros actos, a la escuela-museo).

12’45 horas: Visitas guiada a los hitos principales. Culminará en el castro celtibérico de El Castillo, donde se recitará un poema en gaélico en recuerdo de nuestra vieja lengua céltica.

14’00-16’00 horas: Comida de hospitalidad entre celtíberos

Sobremesa amenizada por música

17’00 horas:  Presentación de la Guía Turística de la Celtiberia y de las cartillas de los celtíberos a cargo de la AAC.

18.00 h. «¿Cuándo comienza la primavera?», Javier Sanz compartirá esta breve disertación con el público

18.30 h. Acto de magia y abrazo de la naturaleza en la dehesa (németon local) a cargo de los y las druidas. Se plantarán robles melojos entorno a un mayo.

19’30 horas: La hora de los bardos: recital poético, narrativo y musical (Trasnochos)

21.00 horas: Se activan las hogueras de Walpurgis bendecidas por los hombres y mujeres mágicos en presencia de la tribu.

21’30 horas: Banquete nocturno de hermanamiento ofrecido por la Asociación de Amigos de Sarnago

23’00 horas:  Celebración de luz y el estallido de vida primaveral en la hoguera de la Noche de Walpurgis. Música, danza, caelia y otros brebajes en hermandad celtibérica.

Actuación del grupo soriano Trasnochos con música celtibérica.

Convendría que dejarais constancia de cuántas personas vais a venir en:  to:aaceltiberia@gmail.com»>aaceltiberia@gmail.com  /  to:sarnago@sarnago.com»>sarnago@sarnago.comHabrá espacio para acampada y estacionamiento de caravanas

RESUMEN MESAS REDONDAS III ENCUENTRO DE LA CELTIBERIA LITERARIA Y CREATIVA

El Encuentro de la Celtiberia Literaria, además de su dimensión cultural y difusora, es también una oportunidad para reivindicar determinadas causas que afectan a nuestras tierras. Este año hemos diseñado dos mesas redondas sobre dos temas candentes, que se llevaron a cabo la tarde del sábado 25 de septiembre de 2021 en el Convento de la Consolación de Gotor.

La primera de ellas se titulaba “El ferrocarril en la Celtiberia, pasado, presente y futuro”, precedida por la proyección del cortometraje documental Una estación de paso (2010), cuyos autores, Pilar Argudo y Carlos Blázquez, estaban allí presentes, acompañados por el geógrafo Ángel Muñoz y el especialista en cine Javier Hernández, ambos de la Asociación de Amigos de la Celtiberia. Se trató de la importancia de recoger la memoria de aquellas épocas donde el ferrocarril era protagonista, tal como pretende el citado documental. Pero también se habló del abandono que hoy padecemos en la Celtiberia en el capítulo de las infraestructuras viarias en general y el ferrocarril muy en particular; aquí las administraciones, RENFE y Adif nos han dejado de la mano de Dios priorizando la rentabilidad sobre el servicio público. Como ha demostrado el movimiento reivindicativo del eje del Jalón, la protesta y la movilización ciudadana parece ser la única alternativa para que se haga algo de caso a las necesidades de la ciudadanía de esas tierras (aquí puedes añadir lo que quieras del caso). A otra escala, la Celtiberia está atravesada por el AVE en el trayecto Madrid-Zaragoza y nuestras despobladas y envejecidas comarcas no reciben ninguna compensación por ese uso. Se comentó incluso la necesidad de gravar el billete para que ese plus repercutiera en las propias tierras que ceden su espacio. Este uso no compensado es una prueba más de cierto colonialismo que el Estado y las grandes empresas están ejerciendo en la España vaciada.

En la siguiente mesa, titulada “Aratis y el patrimonio arqueológico de la Celtiberia”, participaron los arqueólogos de la AAC, Gloria Pérez, Marta Chordá y Alberto Gonzalo, y el director del Museo de Zaragoza, Isidro Aguilera; éste reconoció que el patrimonio celtibérico de su centro, enriquecido con los cascos del yacimiento de Aranda del Moncayo, no está suficientemente valorizado, en parte por falta de espacio y voluntad de impulsar el museo desde el Gobierno de Aragón (es una asignatura pendiente desde hace muchos años). Los arqueólogos y el público resaltaron que era sorprendente que disponiendo de los textos más extensos en lengua céltica de la Antigüedad (los tres bronces de Botorrita), los citados cascos de estilo calcídico (uno de los más refinados ejemplos de la Edad del Hierro) y sucesos históricos de la relevancia del cambio del calendario romano (que hoy nos rige) debido a la rebelión segedense, no sepamos relanzar ese museo como uno de los más importantes del mundo en patrimonio céltico. Isidro Aguilera instó a las asociaciones ciudadanas a presionar y movilizarse en esta defensa de un patrimonio infravalorado y todavía poco conocido pese a su relevancia. La Asociación de Amigos de la Celtiberia, recoge este testigo y comenzará una campaña para concienciar de la penosa situación de nuestros yacimientos celtibéricos y la insuficiente exposición y divulgación de ese patrimonio arqueológico en el Museo de Zaragoza y otros.

Las deficitarias y abandonadas infraestructuras viales y de todo tipo y el descuido del patrimonio, son dos de las asignaturas pendientes que podrían convertirse en palancas para el desarrollo sostenible de estas tierras de la antigua Celtiberia.

II PREMIO DE MICRORRELATOS «AMIGOS DE LA CELTIBERIA»

La autora madrileña Anunciación Marqués Copairate ha sido la ganadora del II Premio de Microrrelatos «Amigos de la Celtiberia» en categoría juvenil con La fundadora

LA FUNDADORA


Era noche cerrada en la aldea. Todos se hallaban ya en sus tiendas, dormidos alrededor de la gran hoguera que crepitaba con las últimas ramas antes de extinguirse.
Todos menos Daroca.
Tumbada boca arriba con los brazos sobre el pecho, la niña se aferraba casi con rabia al pequeño triskel colgado de su cuello regalo de Arkilos, el druida del pueblo. No dejaba de cavilar sobre todo lo que había sucedido aquellos días.
Muchas cosas habían cambiado desde la temprana muerte del sacerdote. Ahora su hijo se veía obligado a realizar las tareas que su padre dejó pendientes. Ella sabía por él que los numerosos deberes no eran de su agrado, pero era lo que debía hacer. Al menos hasta que ella fuera lo suficientemente mayor como para tomar el relevo.
Hasta entonces, Daroca tenía un largo camino que atravesar. Y sospechaba que comenzaría muy pronto.
Observó fijamente el pequeño collar, que ahora refulgía con una extraña luz azulada. Aún no entendía realmente por qué su tío había decidido otorgarle el triskel, su mayor símbolo de poder. Solo podían portarlo los druidas, los líderes espirituales de la comunidad, los más sabios.
Pero ella solo tenía nueve años. Y ninguna dote mágica a su servicio, a diferencia de la mayoría de sus antecesores. Sin embargo, el sacerdote la había elegido a ella.
Arkilos le había hablado de retos que debía cumplir y sacrificios que debía realizar. Tomaría decisiones que, según él, cambiarían el curso de la historia de su pueblo. La historia de sus hijos, de sus nietos, de todos sus descendientes.
Sus últimas palabras resonaban tenues, como traídas por la pequeña brisa que se colaba por la rendija de su tienda:
“Tú nos salvarás de desaparecer”, había dicho el druida. “Tú formarás la nueva Celtiberia”.
La luz del triskel se acentuó. El pequeño colgante brillaba ahora con la intensidad de mil lunas llenas. Daroca se lo quitó del cuello, y lo sostuvo un buen rato con la palma de la mano.
—Está bien —dijo—. Veamos qué nos tiene deparado mi futuro.

II PREMIO DE MICRORRELATOS «AMIGOS DE LA CELTIBERIA»

El sevillano Raúl Romera Morilla ha resultado ganador del II Premio de Microrrelatos «Amigos de la Celtiberia» en categoría general con La promesa de Aunia

LA PROMESA DE AUNIA


Las guarniciones, apostadas entre sillares y adobes de los tramos de muralla aún
por terminar de construir, velaban por la seguridad de los últimos belos que, con las
primeras luces del amanecer, abandonaban Sekaiza. Mujeres, niños y ancianos, en una
lenta y penosa caravana, dejaban atrás su ciudad ante la inminente llegada del cónsul
romano Quinto Fulvio Nobilior. Cuando el disco dorado mostró todo su esplendor tras
los lejanos cerros, una descomunal nube de polvo que se elevaba lentamente del suelo,
anunció la llegada de las cinco legiones procedentes de Roma que habrían de acabar con
aquella ciudad de la Celtiberia.
El viento, que viajaba rápido en aquella planicie que parecía extenderse hasta el
infinito, trajo a los evacuados el amargo sabor térreo del polvo levantado por las legiones.
—Caciro, no mires atrás —le dijo Aunia a su hijo, al verlo mirar hacia las murallas
cada vez más lejanas de Sekaiza. Bajo sus pies, el niño notaba el temblor del suelo
provocado por la terrorífica marcha del ejército invasor. Aceleró el paso agarrándose a la
capa de su madre y avanzó con la mirada fija en el suelo.
Aunia, ocultando sus lágrimas a su hijo, se prometió a sí misma que, allá donde
fuera, resistiría hasta la muerte antes que huir otra vez de su hogar.