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La visión urbana de los media

Por Manuel Martínez Forega

Otro síntoma —y no menor— de que la España rural, la España vaciada es asunto que no interesa ni a los gobiernos, ni a los media lo encontramos en la visión absolutamente urbana, centrípeta de la información que desde hace un mes capitaliza los programas y las redacciones de los medios de comunicación: unos menos que otros, pero la diferencia es meramente testimonial. Sabemos (y, si no, lo deducimos) que ningún medio de comunicación, ya sea radiofónico, audiovisual o escrito, es independiente y, por lo tanto, el receptor acepta implícitamente semejante condición contradictoria. Todos estos media o están orientados hacia una ideología o su financiación está en buena parte supeditada a la publicidad (que es otra forma de ideología). Pero pertrechados en la convicción de su poder (Ángeles Barceló llegó a decir en la SER que el periódico era un bien de primera necesidad), más de una vez se pasan de castaño oscuro ya sea en la morfología, en el tiempo dedicado a la noticia, en la semántica, en la jerarquía de la noticia, en el contenido… o en todos esos factores a la vez. La monotemática condición que ha impuesto la tragedia de la pandemia vírica, ha dejado al desnudo y revelado las verdaderas convicciones de los medios de comunicación, esas convicciones tan limpiamente tonsuradas en la coronilla de los informadores que su práctica resulta incluso irreflexiva, actúa de modo automático, como la liturgia sacerdotal en el sacrificio diario de comer el pan y beber el vino del Señor (póngase aquí el nombre que convenga) o la letanía ora pro nobis. Una de las premisas de su ejercicio periodístico —según sea el emisor— es bien clara: no cuestionar el poder político, o cuestionarlo hasta la estupidez; otra, omitir los hechos noticiables que atenten contra el honor o el prestigio del Señor; y una tercera (aunque hay más) la escandalosa demagogia con que tantas veces se redactan y se transmiten las noticias. A los media se les llena la boca de «libertad», de «independencia», de «autonomía», de «objetividad»… Pero todos esos femeninos altisonantes se los comen luego a dos carrillos. Su invocación es mentira, es retórica pura, es tan sólo un deseo permanentemente insatisfecho, aunque ninguno de ellos lo sufre: prefieren ignorar a Tántalo porque la espada damoclesiana pende de un pelo equino sobre sus tonsuras. Es mentira, porque (como ya dijo hace unos cuantos años nuestro querido Ángel Guinda): «Para que haya libertad de expresión tiene que haber también libertad de impresión».

La España vacía pide esperanza


ALBERTO GONZALO

https://www.elperiodicodearagon.com/noticias/temadia/espana-vacia-pide-esperanza_1352740.html

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Entrevista a Javier Allué: «Tenemos leyes contra la despoblación que se podrían poner en marcha mañana mismo»

Javier Allué es el Comisionado para la Lucha contra la Despoblación del Gobierno de Aragón, cargo en el que cumple un año en marzo de 2019. Este tiempo le ha servido para identificar una serie de palancas que es necesario mover para que se pueda frenar el fenómeno de la despoblación y acometer un verdadero proceso de revitalización del medio rural. No rehúye la pregunta directa sobre si este tipo de cargos tienen una utilidad real, huye del concepto de “la España vacía” y reivindica el desarrollo decidido de la Ley de Desarrollo Rural Sostenible de 2007 como un instrumento útil, válido y que “se podría poner en marcha mañana mismo”.

La España Vaciada: cuestión de estado


Asociación de Amigos de la Celtiberia

Iniciamos con este texto una serie de comunicaciones mensuales a cargo de este sitio web “SOS España Rural Interior”. Con esta propuesta, impulsada por la Asociación de Amigos de la Celtiberia (activa desde 2002), perseguimos situar los problemas que han llevado estos territorios en la UVI. Principalmente la despoblación, la madre de todas las miserias, que, además, acarrea el envejecimiento, la marginalidad en servicios y comunicaciones y la falta de incentivos desde las distintas administraciones. Estos territorios en su momento tuvieron su sentido, incluso su esplendor (el caso de la Celtiberia es paradigmático), pero hoy día están sumidos en un abandono inexorable. No hay gente, no hay votos, no hay servicios.
Queremos poner estos dramas en el centro de la opinión pública española y buscar soluciones. El problema se ha identificado, se ha radiografiado en muchos frentes acuciantes (la “Laponia del sur, sin ir más lejos), se ha publicitado, incluso ha entrado en la agenda de los políticos –muchas veces con sobrada demagogia-, por lo que priorizaremos las soluciones sobre esa machacona insistencia en las carencias que, lógicamente, las tendremos siempre muy presentes y, además, son el motor de nuestra lucha.
La España vaciada se está poniendo en pie. El día 31 de marzo de 2019 se visibilizará en una masiva manifestación en Madrid. Asociaciones ciudadanas como ¡Soria ya!, La otra Guadalajara, Teruel Existe, también nuestra Asociación de Amigos de la Celtiberia, y otras muchas, vienen reclamando un lugar en el sol del solar ibérico, tras décadas de marginación, silencio y olvido. España no puede dar la espalda a una gran porción de su territorio interior que languidece sin remisión. No son tierras inútiles, de ella parten los elementos necesarios para que subsistan las ciudades: agua, alimentos, oxígeno, energías limpias, territorio para ser atravesado por las vías de comunicación…
Es urgente afrontar un Pacto de Estado e implementar medidas urgentes para revertir tan dramática situación. Desde las distintas administraciones abundan las buenas palabras, también algunas deshilvanadas iniciativas paliativas; el tema está en la agenda y en los medios de comunicación. Pero no se ve una voluntad decidida de afrontar las distintas aristas de este complejo problema.
La prueba de esta falta de decisión gubernamental es que a día de hoy se pudre en un cajón el mejor instrumento del que se dotó el Estado para afrontar esta cuestión, la Ley para el Desarrollo Sostenible del Medio Rural, aprobada en 2007 pero no aplicada ni convenientemente desarrollada. El día que se recupere y se active este ordenamiento fundamental, donde se abordaban las principales carencias, se destacaban partidas presupuestarias y se apostaba por una necesaria territorialización comarcal para su aplicación, ese día empezaremos a creer algo. Lo contrario es palabrería y demagogia.
El problema rural no es metafísico, como parece sugerir ese no muy afortunado lema, tan querido por los políticos y comunicadores de la España vacía, quizá porque así se sienten menos responsables; el problema es histórico y nace de una sucesión de políticas conscientes de trasvasar mano de obra barata a las zonas urbanas; estas políticas suicidas se impulsaron desde los poderes (estatales y económicos) a lo largo del siglo XX, cristalizando en el franquismo y continuándose en el régimen democrático. El resultado es la España vaciada.
Ese Estado que fue responsable de semejante desastre tiene que tomar la iniciativa ahora para resolverlo. Además de la reactivación del citado marco legislativo y su desarrollo, apoyamos la implementación de proyectos de desarrollo sostenible en el ámbito rural, una discriminación positiva por parte de la administración, una puesta en valor activa del patrimonio (histórico, artístico, etnográfico, cultural y natural) y, en definitiva, todo aquello que ayude a mejorar la autoestima y la proyección pública de los habitantes de la España interior. El cambio de percepción de ese medio tantas veces denigrado, simplificado (el paleto) o tergiversado también es una cuestión perentoria en la que los medios de comunicación tienen mucha responsabilidad.
El momento político y social resulta especialmente delicado, con una serie de tensiones territoriales y políticas, con el siempre peligroso debate de la financiación autonómica, y con unos pueblos que, en la mayor parte de los casos, se encuentran ante la última oportunidad para no verse deshabitados por completo. Es en este momento cuando administraciones, empresas y la opinión pública española no pueden dar la espalda a sus territorios rurales de interior y dejarlos prácticamente condenados a muerte.
Este nuevo espacio pretende convertirse en un punto de encuentro y de reflexión al que invitamos a otras iniciativas ya sea desde el ámbito público o privado. Esta web es un lugar abierto donde tendrán cabida las iniciativas que trabajan en positivo para cambiar las cosas, para revertir una situación a la que es posible darle la vuelta. Sosrural.org está abierto a todo tipo de colaboraciones en esta línea.
Trabajamos en la actualidad para ofrecer contenido relacionado con las oportunidades que pueden generar acciones sobre fiscalidad positiva para el medio rural, las políticas que favorezcan la repoblación o pequeñas historias que sean a un tiempo ilustradoras de la realidad e inspiradoras de nuevas iniciativas.

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Firma para que dejen de ignoran la despoblación en los objetivos políticos de la Unión Europea

Quiesta/o compañero/a:

La negociación para fijar las políticas de cohesión territorial de la UE para 2021-2027. A pesar de las favorables expectativas dadas por la Comisaria Europea Corina Cretu a las demandas de las zonas rurales despobladas, finalmente la Comisión NO HA INCLUIDO LA DESPOBLACIÓN RURAL ENTRE SUS OBJETIVOS POLÍTICOS. Pero nuestros pueblos ya no pueden esperar más.

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